miércoles, 1 de abril de 2015

Vela Nocturna (Relatos cortos 3)

VELA NOCTURNA* (primer borrador)

   Pocas veces le temo a lo desconocido, pero ahora le temo a lo real. No se que exactamente ocurre, pero hace más de una hora que veo algo que parce ser un hombre de más de dos metros parado frente a mi cama, cubierto ridículamente por una larga sabana oscura y gruesa. La oscuridad de mi cuarto no ayuda a mi estabilidad mental. Nunca antes en mi vida me había podido imaginar estar en una situación así, pero ahora, pongo a pensar por qué nunca hice caso cuando me decían en que podrías hacer si te aparece un fantasma.

   Cubierto por mis manos del horror comienzo a rezar esperando que la cruz que siempre urdo en mi buro siga allí, espero que no hubiera sido real el hecho de que el día pasado lo regale, no quiero peque podría hacer sin protección divina. El ruido es nulo, la luz disminuye y la acosadora sabana sigue sin movimiento. ¡ojala que sea una broma! Ojala que un viejo amigo se este vengando de las payasadas que hacía en el internado de la universidad disfrazado de fantasma, ojala que en realidad este soñando, que a cena haya sido pesada y ahora mi organismo me estremece en pesadillas para regular la digestión, ojala...

   Ya no se en que pensar, las ideas se hacen nulas, no llego a captar la realidad de lo que ocurre. El ser se mueve. No puede ser, como desearía que en este momento un amigo baje de un banco riéndose a gritos de mi cara de susto. Pero no es así. Mis últimos momentos llegan. Como desearía morir antes de que aquel ser se revelara con horrores infinitos detrás de una vieja sabana oscura. Extrañamente por los hechos me quede dormido, tal vez por lentitud de mi huésped maldito, pero
en sueño, vi como había alguien de más de dos metros parado frente a mi cama, cubierto ridículamente de una larga sabana...

   Dormí para despertar en mi sueño, pero no es más que la realidad de mis temores. Me quede dormido de nuevo, tras vivir y pensar en lo mismo aproximadamente en una hora, y todo seguía igual cuando vi frente a mi cama ese mismo hombre, solo dios sabrá ya cuantas realidades inscribí en este sueño sin fin. Ojala despierte realmente algún día, o si es mejor desear, ojala algún día logre ver realmente a mi agresor disfrazado.

*Nombre puesto simplemente para no dejar la historia sin titulo. Se pude mejorar después.

La llave (Relatos cortos 2)

LA LLAVE

   La llave calló al suelo y Zigor Xononby se precipito rápidamente a esta. Su brillo era espectacular, embriagante como una sueño de sabores incomprendidos. Los latidos incrementaron, la velocidad en que se movían las manecillas del reloj indicaban un solo acontecer: metalepsis.

   Zigor se levanto ante el esplendor de unos pies parados frente a él, su propietario volteaba hacia abajo con la mirada timaría y seductora, su cuerpo era cubierto por una armadura dorada y portaba una espada diáfana. Era exactamente igual que a descripción del libro, su buena postura y sus rasgos faciales, era como se lo había imaginado.

   -¿Cómo has llegado aquí, extraño hombre?- Preguntó el caballero, y Zigor recordaba perfectamente como lo relucian en las suaves paginas del libro.

   -No lo se, la verdad me he encontrado perdido en este lugar desde hace varios días- Él mentía, pero no sabía que más decir, no lograba recordar nada antes de que la llave callera.

   -Bueno, si algo he aprendido de la vida es que toda llave abre una puerta, y por lo general detrás de cada una hay una salida, esa es la única clave.

   -¿Cómo se que es verdad?

   -Solo hay una forma de descubrirlo.

   Inspirado por las palabras del caballero sumamente amable, Zigor metió la lleve dentro de la perilla de la puerta que se encontraba frente a él, la cruzo y por dentro divisó con destello una cama en la que, hipnotizado, calló en la modorra de la noche sin fin...

   Al dormir, despertó. La cabeza le daba vueltas, pero barruntaba que ya estaba en casa, en su realidad. Se levantó. En ese momento escuchó caer el pequeño libro que le sumió en una gozosa aventura del sueño pasado. Lo recogió del suelo y lo abrió justo en donde se mantenía la lamina. Estaba en la descripción de un personaje principal, pero había algo curioso en esta, indicaba que solo el lector le podía dar un nombre, con el que lo llamaría al guerrero dorado el resto del relato.

   "Se llamara Zigor" pensó y se vistió instantáneamente para partir en la anhelante percepción de las calles exteriores, salientes de la nada, como todo buen hombre curioso de conocer.

   Mientras tanto, dentro del libro, el caballero destellaba ya en la búsqueda indomable enmarcada por la reina escarlata, a la que le fue usurpada uno de sus tesoros más grandes: la gema de su corona. Ella le había indicado que él era el único que la podía encontrar porque él era el único que podía atravesar las puertas adimensionales de las diferentes realidades, que lo llevarían a viajar por lugares insólitos y expuestos. Él, como el más grande de los guerreros acepto sin temor a los peligros.

   En el viaje sobre su caballo de pelaje áureo como su armadura llegó hasta el alcázar de las profundas cancelas. Lugar poco visible e impalpable donde cruza de dimensiones. Los largos tallos de
las Magditas Intangibles (fantasmas de flores muertas por amor) iluminaban el lugar. El caballero cruzó solo la puerta y encontró una sala solitaria donde frente había otra puerta. Junto a esta descubrió a otro hombre con ropas extrañas que levantaba una llave del suelo. Él hablo poco con el otro hombre pero lo convenció de que cruzara la puerta con la llave que tenia en mano.

   Zigor salió por la ancha puerta de su apartamento, o al menos eso intentó. Al cruzar su puerta sintió un fuerte golpe en su cabeza y despertó parado en un extraño cuarto con dos puertas. Se acerco a una de estas y la trato de abrir, entonces escuchó como una llave calló al suelo, él no recordaba nada antes de eso.

   La mala suerte reinaba ese año, nada podía ganarle al mal, por más fuerte que fuera, y el caballero dorado también había sido victima de esta. La reina de la des fortuna era quien robo la gema de la reina escarlata, pero no por avaricia o iniquidad. Su único fin era atraer a dicho caballero, para que no alterara más el orden de su universo con su poder de cruzar dimensiones. Lo encerraría solamente en un universo con una maldición paradójica que lo obligaría a vivir el resto d sus días sin tiempo y sin espacio, sin oportunidad de pensar en que sucede, solo victima del hechizo que lo llevara para siempre al inicio.

   Entonces el caballero nació de nuevo, escucho después una vos que le decía "se llamara Zigor" y así vivió el resto de su crecimiento, sin recordar nada de su pasado. Hasta que un día, ya en una edad avanzada, encontró un libro de fantasía, la historia extrañamente se le hacia familiar, este le hizo soñar algo extraño, un momento en que se encontraba realmente con un personaje del mismo libro.

   Cuando despertó se le ocurrió que podría llamar a ese personaje fantástico como él, como indicaba el libro, y se dispuso a salir a caminar. Pero al cruzar la puerta sintió un fuerte golpe en la cabeza.
Reaccionó después parado en una sala donde vio una puerta a la que se acerco, y como hijo de una maldición, recogió la llave que recientemente había caído frente a sus pies, no recordaba nada antes de ese acontecimiento. Entonces vio entrar por una de las puertas un caballero de dorada armadura.

La señal (Relatos cortos 1)

LA SEÑAL (primer borrador)

   Este es un extraño planeta, nada igual o similar a lo que conocemos, todos sus habitantes son seres extrañamente formados por elementos desconocidos, su ritmo de vida es complejo y enigmático, poco se podría decir al respecto de ellos. Pero hay una cosa que si se puede confirmar, hay cientos de diversas especies en todos los alrededores de su mundo, como en la tierra hay cientos de especies de animales, plantas y bacterias. La única disimilitud es que ahí, todos los seres orgánicos (vivos o consientes) pueden comunicarse entre todos, todos se entienden aunque hablen con sonidos o formas diferentes. Así son las cosas en aquel lugar.

   Al parecer el trabajo más difícil que se podría hacer es desarrollar una descripción total de aquel mundo las analogías dichas son poco entendidas, las palabras de cualquier idioma hablan poco, no hay ni abra humano que logre comprender estas especies indefinidas.

   Solamente se puede describir concretamente una sola especie, similar a una mezcla bizarra de un ser humano de más de dos metros con un tiburón reptante. Una de las cosas que más se pueden valores de estos es que no se comunican por medio de un lenguaje o siquiera sonidos, estos eran mudos y sordos, no emitían ningún tipo de sonido, solo se comunicaban por medio de ondas electromagnéticas interdentales. Estos también eran los seres más inteligentes que se conocieran, tenían un tipo de tecnología orgánica inmensurable en sus hechizos que estrangulan la imaginación.

   Poco tiempo había pasado que su planeta había conseguido resolver una vuelta más por la estrella roja a la que orbitaban. Nosotros lo podríamos llamar amanecer, ellos (como es de imaginar) prestaban poca atención a ese suceso. El más grande de los observadores, de dicha especie humana reptante acuática, descubrió algo sin iguales. Una señal, desconocida, implantada en unas hondas realmente desconocidas para ellos: sonidos.

   Este llamado llegaba de un sistema solar distante, pero había algo que acompañaba a esta.
Pasaron de nuevo tres ciclos después de que la señal llegase a su territorio, una cosa impacto de nuevo, un avistamiento, en lo largo de sus cielos de colores imposibles. Vieron un objeto aterrador, atemorizante, metálico y volador. Este no paso siquiera cerca de ese planeta, pero la mayoría de sus habitantes lo percibieron, ellos podían ver más allá de las estrellas con gran facilidad. El objeto se acercaba, y poco sabían que hacer frente a esa situación.

   Lo imposible sucedió, la extraña nave intergaláctica se acerco lo suficiente para demostrar sus colores ante la luz, estos eran totalmente diferentes a los que se dibujaban en ese mundo, el esperpento mecánico espacial pertenecía a otro mundo con una raza diferente que reflejaban un espectro luminoso des concordante. Todos se asustaron, si se puede decir que podían tener miedo, o al menos se alteraron. La señal que habían recibido traía consigo una especie aterradora, nadie nunca podía habérsela imaginado, estos emitían hondas de sonido bizantinas a su percepción.

   El momento bizarro en que dos especies se encuentran, recuerdos de las nebulosas, reminiscencias de los agujeros negros, temores de los dioses de la estabilidad. El acoplamiento de especies siempre reflejaba disputas, ahora todos eran testigos de un evento pavoroso.

   El pie del primer astronauta que bajó de la nave aterrizó sin necesidad de más fuerza que la de la gravedad. La flota bajaba en u desconocido planeta de un sistema donde se descubrió una señal desconocida, siglos de investigación daban su fruto en esos momentos, los primeros hombres que llegaban al futuro planeta del hombre. Pero más extraño fue que cerca de el santo grial de la vida terrenal, se extendía otro planta que reflejaba vida, una en esta no había nada similar a lo que esos hombres habían visto en sus vidas. ¡Gracias a los cielos que no quedaron locos!

    Poco hablaron de esas especies del planta vecino, sabían que eran amigos. Ahora, como cuando un hombre cambia de casa a un vecindario desconocido de un lejano país, y se veía con la tarea de acostumbrar para convivir con sus nuevos residentes, la especie humana tenia que empezar a comprender una nueva galaxia de sabores y colores, La nuevo historia de los siglos lejos del sistema solar comenzó con el acontecimiento que proclamó un paso más grande para la humanidad, el primer hombre que conoce a un alienígena.

Atazagorafobia (Parte 4)

IV. UN FIN, UN NUEVO INICIO

   Las letras terminaban en este punto, las demás hojas aún se encontraban en blanco. 
Roxana regreso de contestar el teléfono, en el cual había llamado un individuo que se debió de equivocado de número. Ella serró la libreta al ver que se había abierto por el viento que entraba por la ventana que seguía abierta, la cual, antes reflejaba un paisaje diferente al que antes se encontraba, hace ya diez años.

   El sol ya estaba casi totalmente oculto y las primeras estrellas de la noche ya brillaban, Roxana sabía que en pocas horas llegarían sus padres de su trabajo, y esperaba recibirlos para decirles que ya era libre, que la etapa oscura ya había terminado.

   Cerro lentamente la libreta pensando en que ocurriría si se la mostrara a alguien, no tenía amigos, además no confiaba mucho aun en sus padres por el tiempo que vivió "lejos" y no en su cuerpo, aunque la forma en que redactó todos los párrafos parecía hablar con alguien más, ella no lo escribió para enseñarlo, solo lo hizo para liberarse de todos los malos recuerdos y dejarlos ya en el pasado, esperando a que todas las siguientes paginas enmarcaran una mejor historia.

   Antes de juntar la tapa trasera de la libreta se dio cuenta que había algo escrito en la última página de este, extrañada la reviso y vio un corto mensaje escrito en su propia letra, pero la letra que tenía hace diez años, ya que era igual a la que decía al principio "¿Cómo comenzar?" diferente a la que era su nueva letra, el mensaje decía en cortos párrafos 

"No quiero que me olvides nunca. 
Si no entiendes lo que te digo. 
Solo llega al cielo para conocer la verdadera razón de todo." 

   Roxana se extrañó ante eso pero también le llego un recuero, aún más antiguo que del 25 de abril, era uno en donde ella escribía esa frase al final de la libreta pero también plasmaba algo más en otra agenda.

   Rápidamente, ella corrió hasta el ático de su casa en donde guardaban cosas vejas en donde tras una larga búsqueda encontró la agenda en donde había escrito más, en esta se veía reflejado todos los recuerdos de su niñez, todas las memorias que había perdido ahora estaban frente a ella. Pero aun así por la maravilla que representaba ese nuevo descubrimiento sintió miedo al pensar como había podido hacer eso ella. Entonces en ese momento escucho una vos.

   -No tengas miedo- le decía la dulce vos, -yo no vengo a hacerte nada, solo quiero que sepas por qué estás aquí.

   -Quien eres- preguntó Roxana dirigiendo su vista al lugar de donde provenía la vos, en donde logro descubrir a una pequeña niña parada con la misma libreta rosada decorada con flores talladas en la madera de la cubierta con pequeñas manchas de verde metalizado en manos.

   -Tu sabes quién soy- contesto rápidamente la pequeña niña. 

   -No puede ser cierto- dijo Roxana susurrándose a  misma con un gesto de temor en el rostro.

   -Si- prosiguió la niña moviendo rápidamente su cabeza de arriba abajo, afirmando, -yo soy . Pero no soy real, solo soy parte de tu imaginación de tu pasado.

   -¿Cómo puede ser eso posible?

   -Es posible, simplemente así es, tal vez no pueda explicártelo, pero tu si puedes hacerlo, solo quiero que recuerdes un único momento, el momento en el que tomaste por primera vez esta libreta- en ese momento la niña estiró los brazos para revelar el interior de la libreta rosada que sostenía en brazos, -Recuerda bien, aún más atrás de tu posesión.

   -No puede ser- gritó Roxana al ver como aparecía un ser del tamaño de dos metros que apareció en pie junto a la niña entre las sombras que cubrían los rincones del ático frente a ella. Este ser tenia de la cintura para abajo cuerpo de cabra con pelaje oscuro y terriblemente amenazador, mientras que para arriba, el resto de su cuerpo era de un hombre muy fuerte. Pero al ver su rostro se regresaba de nuevo a la cabra, sus ojos eran totalmente negros, profundos como el terror que producían, sus alargadas y peludas orejas temblaban y de su ancha nariz emitía una pequeña nube de aire que suspiraba con furia revolviendo todas las partículas de polvo que eran débilmente visibles por la lámpara que alumbraba tenuemente el lugar.

   -No te preocupes, no te puede hacer nada, al igual que yo, solo es una alucinación, no podríamos ni tocarte, somos producto de tu subconsciente que te muestra la verdad- gritó la niña en vos alta mientras abrazaba de nuevo la libreta rosada, -solo recuerda, antes de mí, antes de Baphomet...¡Antes de todo!

   El temor que tenía Roxana ante este hombre-cabra no le dejaba ni respirar bien, supo de inmediato que esa era la forma real del ser en su interior los últimos años, ese monstruo la había controlado la etapa más difícil de su vida y ahora se revelaba, no como el éxtasis artificial del que se disfrazaba dentro de ella, sino en su terrible forma física con la mirada demoniaca que tiene un ser que no pertenece a nada del bien, solo al horror infinito.

   -Solo recuerda- siguió insistiendo la niña ahora con la vos en un volumen más bajo y dulce, -ignóralo, él ya no te puede hacer nada, solo trae a tu mente el momento en que comenzó todo, recuerda a Zhüll.

   De pronto, Roxana sintió un golpe en el corazón la que le trajo un recuerdo, el comienzo de todo, la frase "¿cómo comenzar?", esa era la frase perfecta, además del nombre que pronuncio la niña, era de otro ser que la había estado protegiendo todo el tiempo, era parte de su alma, un ente mucho más poderoso que un ángel.

   Fue entonces, cuando después de tantos temores, después de tanto miedo y tanta intriga, por fin Roxana entendió la razón por la cual había venido al mundo. Nunca antes había tenido ningún tipo de cuestionamiento existencial, nunca le había llegado a la cabeza la idea de buscar un propósito más allá del hoy, tener un objetivo en la vida. Y ahora, tras la corta charla con la alucinación tuvo su más grande revelación. Entendió que ella vino aquí para dar vida, no directamente, si no en el hijo de su alma, el ya mencionado Zhüll.

   Después del encuentro, que casi le hizo perder la conciencia por tanto temor, Roxana salió del ático con lágrimas en sus ojos, pero no eran de tristeza, eran de alegría, de entender la existencia de este otro ser que estaba en las profundidades del mar, que era resultado del poder sagrado en su cabeza, el cual ya había querido ser derrocado, con fracaso. Las imágenes que se pararon frente a ella se desintegraron cuando ella entendió todo. El cambio fue brusco, pero valió la pena.

   Ella caminó hasta la ventana de su cuarto para ver el cielo ya casi completamente en tinieblas, que solo daba como último regalo de un buen día un brillo tenue color rojo que desaparecía lentamente con el movimiento de las manecillas de su reloj, que flotaba en la pared, este indicaba que ya era momento de terminar el día, este último destello se hacía débil entre las montañas sobrepobladas con casas sobre casas, autos chocando con autos, todo en sobre puesto por el manto del verdadero suelo natural.

   Los minutos empezaron a trascurrir lento, la luz natural del sol había desaparecido para dar paso a la luz de la larga cadena de lámparas en los postes de cableado eléctrico que recorrían infinitamente las calles, pero sin embargo en ese momento no había nada que brillara más que la sonrisa de Roxana, que aún continuaba mirando hacia el horizonte donde los edificios gigantescos de su futuro daban el escenario perfecto entre la mezcla de lo tecnológico y lo natural, bello y proporcionado.

   Zhüll, en ese momento había madurado ya lo suficiente para poder salir de su madriguera, decidiendo regresar a  su verdadero hogar en donde podría crecer sin límites, en el espacio. Sin embargo, no había nada que temerle a este ser inmortal, ya que por el material del cual estaba sustituido su cuerpo no cumplía con las reglas básicas de la física, era algo sagrado, y ya había madurado para cumplir su objetivo escrito desde el día en que nació: ser el nuevo dios de una nueva dimensión, en donde daría vida a seres mortales semejantes a él, los cuales pensarían como él y les daría las bases de su creación como mandato universal, la razón de todo.

   Los dos habían crecido juntos y ya habían madurado, solo les quedaba seguir sin temor a nada, sin pretextos ni discordias, sin tristeza ni odio, sin nada malo que les desvié el camino por el cual habrían de completar su vida. Era tiempo de comenzar de nuevo, los recuerdos del pasado ya no importaban, solo tenían que enfocarse en el presente, en el futuro. Y lo que realmente valiera la pena recordar, no tendría que ser escrito en un diario, sino a los rincones más bellos de su mente, no en lo físico, sino en lo espiritual. Esta fue la lección de vida más importante para Roxana.

   Y sin embargo las dudas continúan frente a todos los hechos ya narrados. ¿Cómo completar la historia? Solo la puede terminar el lector, decidiendo a gusto los sucesos incomprendidos, porque, la imaginación es la única que da paso a los sucesos incompletos de una historia. 

Atazagorafobia (Parte 3)

III.OSCURO RITUAL

   Todo lo más extraño comenzó a ocurrir el día 17 de febrero del 2018, recuerdo perfectamente la fecha porque esa fue la primera vez que la vi desde el 27 de abril del 2015.

  Desperté tirada en el piso de una casa ajena, a todos lados estaban los demás tipos con los que recuerdo, despertaba en fiestas extrañas en las que bebíamos y nos drogábamos; ellos parecían estar dormidos en el suelo.

   Me levante del piso e inmediatamente sentí que no tenía ropa interior, solo una negra falda que me cubría muy poco los pies, aún más arriba de las rodillas,  y una playera de hombre, igual totalmente oscura. Tenía terribles dolores de cabeza.

   Camine cuidadosamente evitando pisar a los demás para no despertarlos hasta llegar al sanitario de la casa, ya dentro de esta pequeña habitación que olía fuertemente a tabaco recobre un poco mejor mis fuerzas, pero también sentí un nuevo cambio, ¡ya podía controlar mis acciones!  Además ya no sentía la otra presencia extraña que me reconfortaba con felicidad infinita en mi cabeza, por lo que decaí en una realidad terrible, vacía y cruda.

   Asustada me mire al espejo y recordé como vestía el día anterior, con mis grandes botas y la misma falda que portaba, pero con otra blusa. Pero eso fue en mi antiguo presente.

   Antes de salir del baño me quite la playera negra, sin importarme que no portara ya nada encima. Al querer salir mire mi espalda desnuda por el espejo del baño y note un extraño tatuaje que recorría mi espalda hasta mi brazo izquierdo que tenía una estrella muy extraña, pero no le tome seria importancia, por lo que voltee y crucé la puerta.

   Al estar de nuevo en el lugar donde desperté me sorprendí al notar que ninguno de los presentes se había movido, nerviosa sacudí la cabeza del chico más cercano a mi esperando a que me respondiera, pero este no hacía nada, al fijarme bien, note que no estaba respirando. Aún más asustada busque ropa interior para cubrir mi cuerpo desnudo, en esta búsqueda me descubrí que todas las personas que me rodeaban no respiraban, nadie se movía, nadie hacía algo, al parecer todos estaban muertos.

   Para mi desgracia comprobé que yo era la única persona viva. Los horrores más grandes se hicieron presentes cuando descubrí que algunos de ellos sangraban por la cabeza, otros por grandes y terribles cortadas en sus manos y pecho, y lo peor era que unos no tenían ojos, solo cuencas vacías y sangrantes, o descubrían su boca abierta sin dientes.

   Al terminar de vestirme de la mejor manera posible salí de aquella casa contrayendo dolorosamente en mi pecho los gritos que quería soltar, pero no lo hice, solo por temor. A base de los pocos recuerdos que tenía corrí a través de las calles hasta llegar a mi casa, la cual tenía la puerta abierta. Al entrar en esta mire a mis padres sentados en el sillón de la sala principal que se sorprendieron al verme. Antes de darles la oportunidad para que ellos me dijeran algo avancé hasta mi habitación para encerrarme y tratar de recobrar un poco mis sentidos, en ese momento, recuerdo que comencé a llorar.

   Todo el pavor incrementó los días siguientes, pero lo resumiré así:

   18 de febrero 

   Ese día, después de un breve regaño por parte de mis padres a causa de mi ausencia la noche pasada en la casa, me volvía a encerrar en mi cuarto en donde descubrí que debajo de mi cama alguien había dejado una gran cantidad de fotos. Ver estas imágenes fue de las peores cosas que he decidido hacer, ignorando la forma en que llegaron a ese lugar.

   Todas las fotografías reflejaban, cada una, el rostro de todos mis amigos con los que desperté el día anterior, estas fotos se veían que fueron tomadas como yo los encontré, sin vida.

   Temerosamente las regrese al lugar donde las encontré, y nunca quise enseñárselas a alguien, era espantoso solo ver los rostros de todos los chicos muertos.

   19 de febrero

   Ya dentro de la escuela, cuando supere el horror de los sucesos anteriores, note que todos hablaban sobre un asesinato de todos los jóvenes, esta noticia resonó durante varias semanas. 

   Como no tenía ideas concretas de cómo era todos mis compañeros, ni de cuales eran mis clases, ni mucho menos de donde debía de ir, me vi obligada a preguntar a los profesores y a algunos compañeros la información que fuera necesaria para llegar a mi salón.

   Realizar esto se me complico demasiado, no tenía mucha capacidad ni la seguridad para hablar, además, todos me miraban con horror, tal vez por todas las fechorías que había realizado cuando mi cuerpo era controlado por ese otro ser, o quizá también porque yo era la única que "conocía" a todos los jóvenes que encontraron muertos hace dos días.

   En la tarde, cuando salí del colegio, me eche a correr hacia mi casa, ya que note que unos profesores ajenos a  me vigilaban y parecían seguirme. No quería hablar con nadie, no sabía nada de lo que en realidad había ocurrido.

   Cuando estaba oscureciendo, me encerré en mi cuarto sin hablarles a mis padres. Tampoco ellos lo hacían, eran muy indiferentes con migo, no sabía con exactitud todo lo que antes había hacho, pero por como ellos me trataron, creo que fue lo suficientemente malo para perder su confianza.

   2de febrero

   Este día, cuando desperté me encontré con que había dos patrullas policiacas afuera de mi casa, estos al parecer llegaron desde la madrugada y estaban esperando a que me despertara, como siempre recordaba hacerlo, a las 5:20 de la mañana.

   Al darme cuenta de eso trate de avisarle a mis padres que seguían dormidos; cuando se despertaron se sorprendieron mucho al ver mi comportamiento, hasta mi madre me dijo que me descubría muy diferente que hace unos días. Mis padres y yo salimos a recibir a los policías que con mucha amabilidad, más de la que recuerdo haber recibido en mi vida, me pidieron que atestiguara sobre el suceso del asesinato múltiple de todos mis "amigos" de los cuales no tengo muchos recuerdos.

   No quería contarles la verdad sobre lo que ocurría en  en esos momentos, era poco probable que la creyeran, por lo que solo dije que todos estábamos tomando y, por una fuerte de dosis de drogas que desconocía, me desmaye y perdí la conciencia antes de que sucediera aquello que les quitó la vida. Al principio no me creían, los datos de la investigación de los cuerpos mantenían la aclaración de que en todos los cuerpos no se encontró ningún tipo de droga consumida justo antes de su muerte. Además me comentaron con aterradoras sospechas sobre , que en muchas de las heridas de los cuerpos con golpes y cortadas, había rastros de mis cabellos, saliva y sangre.

   Estuve todo el día encerrada en las oficinas de la estación policíaca donde me hicieron todo tipo de preguntas, al principio no entendía por qué me seguían pidiendo testimonios si no recordaba nada de lo ocurrido, y les refirmaba casi a llantos que no sabía nada sobre su muerte, pero después de analizar bien supuse que ellos me tenían ahí no como una testigo, si no como una sospechosa del asesinato. El resto del día lo pase aun en ese lugar ya sin hablar con nadie. En la noche me llevaron a mi casa pero los oficiales la mantuvieron en vigilancia sin descanso todas las horas de la madrugada.

   En todo el momento que estuve en mi casa mis padres no me hablaron, ni siquiera se atrevían a mirarme.

   21 de febrero

   En la mañana, sin momento de descanso me levantaron de nuevo para llevarme a la estación de policías en donde me presentaron con una psicóloga, que si no mal recuerdo, su nombre era Miranda, recuerdo la primera impresión que me dio, me saludo con una sonrisa que me hizo sentir segura, aunque ya era grande de edad, solo un poco más pequeña que yo en cuanto estatura. Ella me dijo que me someterían a unas sesiones psicológicas para tratar de sacar toda la información pasible sobre los acontecimientos de ya cuatro días antes.

   Miranda resulto ser al final poco amable, y en varias ocasiones me llego a gritar al pedirme que hablara sobre todo lo que lograra recordar, mis esperanzas de encontrar calma en ella terminaron después de la primera sesión. Las sesiones con ella eran muy intensas, en ocasiones casi lloraba por el miedo que ella me causaba con sus palabras, las más fuertes que haya escuchado, eran directas y peligrosas para mi salud mental, Miranda me llego a insultar también en muchas ocasiones. Siempre que las sesiones se llevaban a cabo había por lo menos dos policías dentro o fuera de la sala cuidando que no escapara o hiciera otra cosa.

   Siempre que terminaban las cesiones los policías me llevaban a la estación en donde ahora me tenían bajo vigilancia constante. La situación no se movió de estas circunstancias hasta cuatro días después, cuando entre la desesperación, tanto de Miranda que ya no quería hacer esas cesiones gratis porque le costaban mucho, aunque fuera para ayudar, como la de los policías que apetecían resolver todo el caso; me decidieron someter a una sesión de hipnosis, ya que consiente no podían sacar más que las mismas palabras que tenía sobre lo que recordaba y lágrimas.

   El 25 de febrero, aun del 2018, desperté después de que la psicóloga Miranda junto con otra colega que me sometieron a hipnosis aplaudiera para decirme en el subconsciente que ya era hora de despertar. Al abrir los ojos sentí la misma sensación que tenía cada vez que entraba en conciencia mientras el otro ser controlaba mi cuerpo y me movía a voluntad, sin poder traer recuerdos concretos pero si las emociones a las que fui sometida.

   Miranda junto con la otra psicóloga, llamada Lucia me miraban aterradas pero también curiosas. Sin decirme nada me dijeron que tenían que revisar las grabaciones de lo que dije y que podía regresar con los policías. En la tarde, mientras estaba en la celda de ventanas de cristal me dijeron que ya podía regresar a mi casa.

   Temerosamente entre a mi casa en donde estaban mis padres hablando con uno de los policías que me interrogaba mucho, un poco asustada me quede de pie sin respirar ante los tres esperando un regaño por parte de mi padre o mi madre o quien decidiera comenzar, pero en lugar de eso recibí una sorpresa cuando sentí que ellos me abrazaron y me decían con algo de amor desde lo más profundo de su corazón que me habían extrañado.

   Después de un corto y emotivo momento el policía salió de la casa ya sin decir nada. El resto de la tarde casi no hable con mis padres, me sentía muy extraña con los dos, como nunca los conocí bien pese a mi situación corporal que sufrí, se me hacía indiferente su existencia.

   Al día siguiente, 6 de marzo, de nuevo me llamaron a la estación donde me habían mantenido tanto cuestionándome, pero ahora para explicarme la razón por la que me dejaron libre, la cual fue mucho más aterradora de lo que esperaba.

   Cuando me hipnotizaron Miranda y Lucia comenzaron a hacerme las mismas preguntas que me hacían cuando estaba despierta, pero esta vez las respuestas eran diferentes.

   No recuerdo bien como era lo que decía en la grabación, pero lo resumiré con los puntos más extraños e importantes. Mi vos mientras permanecía en sueño hablando comenzó a decir que hace unos tres años, después de que cumpliera los quince años, un ser entro en , borrando todos mis anteriores recuerdos acontecidos antes de ese momento, y ese era el que controlaba todas mis acciones, cosa que era verdad y estaba consciente de que ocurrió.

   Tras explicar esos momentos de los cuales ya hable, cuando despertaba en medio de situaciones terribles sin el poder de hacer nada, comencé a decir en estado hipnótico que el nombre de aquel ser era Baphomet, que en sueños me contaba su historia, que él es un demonio muy poderoso que me había otorgado un don para gozar mi vida en estado de excitación eterna mientras él hacia lo que quería con mi cuerpo. Después de explicar esto repetí muchas veces que era mentira lo que me decía ese espectro.

   Cuando termine estas explicaciones, comencé a decir que en la noche del asesinato de todos mis compañeros, ellos querían hacer un ritual oscuro para invocar a este mismo ser para que les otorgara sabiduría, pero el ritual fallo, porque Baphoemt ya estaba presente, en mi cuerpo, y este salió de  para causar todo el asesinato.

   Los policías después de mostrarme la grabación me mostraron fotos del lugar de los hachos, en donde veía la misma escena tan cruda y aterradora que nunca olvidare, me remarcaron mucho una imagen en donde descubrían en el suelo un pentagrama con detalles que formaban un rostro demoniaco que era conocido como el rostro del ya mencionado Baphoment. Después de todo el espectáculo sobrenatural también me mostraron una grabación que encontraron oculta de forma misteriosa en el sótano de la casa, que registraba como dentro del lugar, enfocando a un espacio completo en donde estaban todos los chicos que ahora estaban muertos y yo rodeando la estrella, el video no tenía audio, por lo que no se lograba entender muy bien las acciones al principio. Tras varios minutos con las imágenes de lo que era el proceso del ritual para llamar a dicho demonio se ve como uno de los participantes, que no se encontró su cuerpo en la escena del crimen comenzó, a golpear a todos sin razón aparente alguna. En la pantalla se veía que él era el que cometió todo el acto, y a  solo me golpeo una vez para dejarme tirada, luego me comenzó a quitar la ropa para vestirme con las únicas prendas que recordaba tener la mañana que desperté en ese lugar, al terminar con migo tomo una cámara y comenzó a acomodar a todos para tomarles fotos, para después limpiarle suavemente las heridas para que aparentaran estar dormidos, al terminar todo ese acto tan enfermo salió corriendo del lugar con la cámara.

   Al terminar esta cinta el policía me mostro otra en donde se veía al chico corriendo por las calles, luego corriendo hacia mi casa para entrar a mi habitación por la ventana y luego salir sin descubrirse cuál fue la misión que llevo a cabo.

   En ese momento entendí todo lo ocurrido, aun así tenía muchas dudas, ¿Por qué no me mato ese tipo como a todos los demás? ¿Por qué me cambio la ropa? ¿por qué les tomo foto a todos? y principalmente ¿Por qué hizo todo eso? Esas fueron dudas que quedaron al aire.

   Antes de retirarme del lugar de nuevo el policía me mostro unas fotos que encontraron en mi cuarto, que aparentaban ser las que el chico tomo, y que yo no quise enseñar a nadie.

   Estando ya fuera de la estación otros gendarmes le avisaron al que me mostro todas las fotos y grabaciones que ya habían encontrado al muchacho que cometió todos los actos, escuche que decían que al parecer se había suicidado cortándose las venas y tirándose por una barranca notan lejos del lugar donde vivo. Estremecida de horror me retire tratando de no pensar en lo ocurrido. 
Ya en mi casa mis padres me recibieron, tal vez no alegremente, pero si con satisfacción de verme dentro del hogar, ellos me dijeron que ya sabían todo lo que había ocurrido, y aunque lo que yo dije en estado hipnótico no ayudo casi en nada en la investigación del crimen, pero dio un poco de valides a mi inocencia. Me conmovía al ver que me decían que ellos temieron mucho la noche que no estuve, como igual me remarcaron que ya no querían verme de nuevo con personas que me metieran en peligros como esos. Feliz, les dije que ya había cambiado, no quería que creyeran la verdad, además sabía que no lo lograrían hacer, pero con dificultad de expresión les dije que todo será mejor desde esos momentos, para después levantarme de la silla donde estaba para caminar a mi cuarto y tratar de dormir un poco aunque fuera temprano.

   En la madrugada tuve un sueño bastante raro pero que dio a entender mejor todo lo ocurrido. Soñé que estaba sentada en mi cama y frente a mi había una pequeña que reconocí con dificultad como mi yo de la infancia, esta me decía que Baphoment quería desviarme del camino, para destruir mi cuerpo, por eso trataba de alejarme de los buenos modales de la vida y que con las malas acciones que cometía me llevaría a la muerte y a la de muchos más, aún más de los que ya había, pero en el ritual, en el que todos murieron, hubo otra fuerza dentro de  que lo obligo a salir, Baphoment ya casi sin fuerza entro en el cuerpo del chico que asesino a todos, pero no lo logro hacer con migo, por lo que prefería meterme en psicosis tomando las fotos de los cadáveres para dejarles en mi cuarto tratando de hacerle creer a todos que yo cometí tales atrocidades sin tener la oportunidad de decir la verdad, pero todo le salido mal.

   Cuando desperté sentí un dolor fuerte en mi brazo izquierdo por lo que corrí a ver en el espejo si no tenía ningún tipo de herida, pero este no había cortadas ni rasguños o cualquier tipo de lesión, solo mi piel blanca, entonces recordé el tatuaje que tenía la cara de ese demonio con la serpiente. ¡Había desaparecido! En ese momento me sentí totalmente liberada de ese ser, tal vez ya no sentía el mismo éxtasis cuando él me controlaba, pero me sentía en paz, y debía de aprovecharla."