miércoles, 1 de abril de 2015

La señal (Relatos cortos 1)

LA SEÑAL (primer borrador)

   Este es un extraño planeta, nada igual o similar a lo que conocemos, todos sus habitantes son seres extrañamente formados por elementos desconocidos, su ritmo de vida es complejo y enigmático, poco se podría decir al respecto de ellos. Pero hay una cosa que si se puede confirmar, hay cientos de diversas especies en todos los alrededores de su mundo, como en la tierra hay cientos de especies de animales, plantas y bacterias. La única disimilitud es que ahí, todos los seres orgánicos (vivos o consientes) pueden comunicarse entre todos, todos se entienden aunque hablen con sonidos o formas diferentes. Así son las cosas en aquel lugar.

   Al parecer el trabajo más difícil que se podría hacer es desarrollar una descripción total de aquel mundo las analogías dichas son poco entendidas, las palabras de cualquier idioma hablan poco, no hay ni abra humano que logre comprender estas especies indefinidas.

   Solamente se puede describir concretamente una sola especie, similar a una mezcla bizarra de un ser humano de más de dos metros con un tiburón reptante. Una de las cosas que más se pueden valores de estos es que no se comunican por medio de un lenguaje o siquiera sonidos, estos eran mudos y sordos, no emitían ningún tipo de sonido, solo se comunicaban por medio de ondas electromagnéticas interdentales. Estos también eran los seres más inteligentes que se conocieran, tenían un tipo de tecnología orgánica inmensurable en sus hechizos que estrangulan la imaginación.

   Poco tiempo había pasado que su planeta había conseguido resolver una vuelta más por la estrella roja a la que orbitaban. Nosotros lo podríamos llamar amanecer, ellos (como es de imaginar) prestaban poca atención a ese suceso. El más grande de los observadores, de dicha especie humana reptante acuática, descubrió algo sin iguales. Una señal, desconocida, implantada en unas hondas realmente desconocidas para ellos: sonidos.

   Este llamado llegaba de un sistema solar distante, pero había algo que acompañaba a esta.
Pasaron de nuevo tres ciclos después de que la señal llegase a su territorio, una cosa impacto de nuevo, un avistamiento, en lo largo de sus cielos de colores imposibles. Vieron un objeto aterrador, atemorizante, metálico y volador. Este no paso siquiera cerca de ese planeta, pero la mayoría de sus habitantes lo percibieron, ellos podían ver más allá de las estrellas con gran facilidad. El objeto se acercaba, y poco sabían que hacer frente a esa situación.

   Lo imposible sucedió, la extraña nave intergaláctica se acerco lo suficiente para demostrar sus colores ante la luz, estos eran totalmente diferentes a los que se dibujaban en ese mundo, el esperpento mecánico espacial pertenecía a otro mundo con una raza diferente que reflejaban un espectro luminoso des concordante. Todos se asustaron, si se puede decir que podían tener miedo, o al menos se alteraron. La señal que habían recibido traía consigo una especie aterradora, nadie nunca podía habérsela imaginado, estos emitían hondas de sonido bizantinas a su percepción.

   El momento bizarro en que dos especies se encuentran, recuerdos de las nebulosas, reminiscencias de los agujeros negros, temores de los dioses de la estabilidad. El acoplamiento de especies siempre reflejaba disputas, ahora todos eran testigos de un evento pavoroso.

   El pie del primer astronauta que bajó de la nave aterrizó sin necesidad de más fuerza que la de la gravedad. La flota bajaba en u desconocido planeta de un sistema donde se descubrió una señal desconocida, siglos de investigación daban su fruto en esos momentos, los primeros hombres que llegaban al futuro planeta del hombre. Pero más extraño fue que cerca de el santo grial de la vida terrenal, se extendía otro planta que reflejaba vida, una en esta no había nada similar a lo que esos hombres habían visto en sus vidas. ¡Gracias a los cielos que no quedaron locos!

    Poco hablaron de esas especies del planta vecino, sabían que eran amigos. Ahora, como cuando un hombre cambia de casa a un vecindario desconocido de un lejano país, y se veía con la tarea de acostumbrar para convivir con sus nuevos residentes, la especie humana tenia que empezar a comprender una nueva galaxia de sabores y colores, La nuevo historia de los siglos lejos del sistema solar comenzó con el acontecimiento que proclamó un paso más grande para la humanidad, el primer hombre que conoce a un alienígena.

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